Esencialmente, las mercancías colocadas bajo vigilancia aduanera están sujetas a un "proceso o uso aprobado por la aduana", según lo definido en la Ley Aduanera. Estos procesos incluyen someter las mercancías a un régimen aduanero, colocarlas en una zona franca, destrucción, reexportación o abandono aduanero.